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El Brutalismo Sonoro de GENER8ION / De los Clubes Parisinos al Caos Épico de 'Athena'

Imagina un cóctel molotov volando en cámara lenta hacia una barricada de la policía mientras un coro gregoriano canta a todo pulmón. Esa es, probablemente, la forma más precisa de describir cómo suena GENER8ION.

En un panorama donde la música electrónica a veces se siente estancada en fórmulas para festivales o playlists de fondo, GENER8ION ha surgido no solo como un proyecto musical, sino como una máquina de construir mundos. Es distópico, es agresivo, pero por encima de todo, es profundamente hermoso. Y si viste la película Athena (2022) y sentiste que el corazón se te salía por la garganta durante ese plano secuencia inicial, ya conoces el poder de su arquitecto.

El fantasma de Surkin: La evolución de la máquina

Para entender a GENER8ION, primero hay que mirar debajo de la máscara. Detrás de este alias multidisciplinar se encuentra Benoît Heitz, un productor francés que los más veteranos de la electrónica recordarán bajo el nombre de Surkin.

A mediados de los 2000, Surkin era un niño prodigio del electro house y del llamado bloghouse. Fichado por el mítico sello Institubes (y más tarde cofundador de Marble), Heitz se dedicaba a reventar pistas de baile con sintetizadores afilados y ritmos frenéticos. Pero los clubes de París se le quedaron pequeños. Heitz no quería hacer simplemente música para que la gente sudara los fines de semana; quería hacer música que sonara al fin del mundo.

Así nació GENER8ION. Más que un alias, fue un reinicio. El proyecto se diseñó como una entidad pop multidisciplinar que combinaba música, moda y arte visual. Su primer gran golpe en la mesa fue una colaboración con M.I.A. ("The New International Sound Pt. II"), pero lo que realmente cimentó su identidad visual y sonora fue su alianza con el director francés Romain Gavras.

Neo-Surf y la estética de la rebelión juvenil

Si GENER8ION pone la banda sonora del apocalipsis, Romain Gavras es el encargado de filmarlo. La sinergia entre ambos creativos es el núcleo duro de este proyecto.

En 2021, lanzaron un EP audiovisual brutal. El cortometraje Neo Surf, dirigido por Gavras y con la voz de la rapera 070 Shake, encapsulaba perfectamente de qué va GENER8ION. Filmado en una Atenas decadente y post-industrial, mostraba a grupos de jóvenes cabalgando caballos entre rascacielos grises, creando una mitología moderna.

La música de GENER8ION no intenta huir de la realidad urbana, la mitifica. Convierte el asfalto, el hormigón y la desafección juvenil en algo sagrado.

Ese es el truco: mezclar el brutalismo de los sintetizadores modernos con una sensibilidad clásica y épica. Un puente perfecto entre el cyberpunk y la tragedia griega.

Athena: Una ópera en medio de los gases lacrimógenos

Toda esta construcción de universo culminó en 2022 con Athena, el aclamado largometraje de Netflix dirigido por Romain Gavras. La película es un relato crudo sobre el estallido de un motín en una banlieue (suburbio) francesa tras el asesinato de un joven a manos de la policía.

Gavras le confió la Banda Sonora Original (BSO) a su socio de confianza, y el resultado de GENER8ION es, sin exagerar, una de las obras cinematográficas más intensas de la última década.

Lo lógico, lo predecible para una película sobre pandillas de barrio, habría sido inundar la banda sonora de rap francés, drill o trap. Pero Gavras y Heitz tomaron una decisión brillante: tratar el conflicto de Athena no como un simple disturbio callejero, sino como lo que realmente es: una tragedia griega moderna, un asedio a un castillo feudal.

¿Cómo suena eso?

  • Coros operísticos y barrocos: GENER8ION utilizó enormes coros clásicos que te hacen sentir como si estuvieras presenciando la caída de Troya, no una pelea en los suburbios de París.

  • Percusión de guerra: Los tambores suenan como marchas militares antiguas, impulsando los larguísimos y asfixiantes planos secuencia de la película.

  • Drones y subgraves: Por debajo de las voces angelicales y aterradoras, hay sintetizadores oscuros, pesados y texturas de ruido industrial que anclan la música en el siglo XXI.

 

El track "Symphony No.8" (o cualquier fragmento de la BSO) no acompaña simplemente a la imagen; la devora. Eleva a los jóvenes encapuchados que tiran fuegos artificiales contra los escudos antidisturbios a la categoría de héroes mitológicos o ángeles caídos.

El veredicto

GENER8ION ha logrado algo muy difícil en la escena actual: tener una firma sonora inconfundible. Es el punto de encuentro perfecto entre la cultura rave de los 90, la melancolía del fin de la era industrial y la inmensidad de la música clásica.

No es música para relajarse. Es música para sentir que algo monumental está a punto de suceder. En un mundo que parece estar constantemente al borde del colapso, Benoît Heitz ha decidido que, si nos vamos a hundir, al menos lo haremos con la mejor maldita banda sonora posible.

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